¡Si alguna vez creo en algo!
que no sean mentiras
si alguna vez siento la magia de las hadas
que no lo llamen amor
y si siento la muerte
que no quiebre mis huesos en su abrazo.
Si alguna vez sonrío, no olvides recoger mis lágrimas
y cuando llore besa mis inquietudes
libertad sin alas me roza el viento
y no me venceré a capricho del tiempo.
Si alguna vez olvido amarte
que no pronuncie mi corazón te quiero
déjalo vagar por el silencio
hasta que respiren tus pulmones.
Si alguna vez me buscas, siempre estoy ahí
en la añoranza que late en mi pecho
esperando la tranquilidad de los muertos
mientras me revuelvo en mi tumba.
A oscuras tiemblan los momentos del adiós
lucen estrellas en los ocasos vencidos
amanece y sigo sin creer en nada.
Busco la verdad en mi alma
y aun no me encontré el alma
subo los escalones del cielo
rompiendo peldaños.
Sujeto mis pensamientos, mientras caigo
cómo quien camina invisible sobre la tierra
mi tierra dorada de sueños
preñada de desconcierto
mi paisaje, mi yo
mi rosa mustia, mis espinas.
Mi ininteligible pensamiento tangente
mis coordenadas descolocadas
mi vida, mi muerte, mi propia mentira
para seguir peleando lo dulce de cada batalla.
Y me sangran los pies, estoy descalza
y llora el alma, lágrimas del corazón
¡si alguna vez creo en algo!
que no sea en mi yo, confundida.
Y no encuentro la realidad de estos versos
que pensándolos, no he escrito.
Mª Luisa Blanco