(Caballero)
Cómo deciros mi amada
la emoción que yo he sentido,
al mostrarme de aquel juego,
por pasarlo compartido.
¿Quién el sabio hubiese sido
vil tirano que inventase,
un juego que dulce mira,
y a la razón atacase?
Decidme mi dulce amada
¿Cómo lo manso pudiese,
tener dientes y arrebatos,
mas destruirme quisiese?
(Doncella)
Por más que miro y remiro
os veo el dado en la mano
os disponéis y yo tiro
mi cinco os gana de plano.
No me miréis con recelo,
vuestro dado marca dos,
mi ficha levanta el vuelo
vos en casa, ¡vive Dios!
Me dispongo, lanzo y cuatro
noto vuestro gesto adusto.
¡No me hagáis tanto teatro!
tirad ya, si es vuestro gusto.
(Caballero)
¿Quién diablos hizo este dado
que por más que yo lo trato,
se balancea en un cinco,
y se recuesta en un cuatro?
Por diez veces que lo hago
sale un dos un tres y un seis,
mas presiento que este dado
me atormenta ¡y vos reís!
Andaba a un paso de meta
y vos volcasteis un dos,
mi suerte a casa me manda,
¡Tres detrás estabais vos!
(Doncella)
Os sé despierto cual lince
me impedís la retirada
como ficha, cuento quince,
qué importa la barricada,
con el seis que ahora saco
pego un salto y al camino.
¡Oh parchís! gentil bellaco
a éste le gano sin tino,
con un seis, un tres o un cinco
o uno si se pone tonto,
un bocado yo le hinco
y en la meta ya me monto.
(Caballero)
¡Que avaricia en vos yo veo!
jugáis como una leona
ya saltasteis mi barrera,
y a mí ni dios me perdona.
Maldito juego del diablo
ni puente el pasar evita,
aquí me quedo en asombro,
aún con todas las fichas.
Tres ya tenéis en la meta
y yo guardo dos en casa,
y como el cinco me esquiva,
¡Ni mi muerte se retrasa!
(Doncella)
Firmemos el armisticio
si os veis contrito y ganado
que aunque sea vuestro vicio
os noto fiero y quemado.
Mas… ¡no! yo os he de ganar
esto, señor es un juego
que se juega por jugar
y aunque os duela vuestro ego
una vez más tiro el dado;
ya levanto el cubilete.
en la meta hemos quedado
¡un uno! estáis en un brete
¡vuestra dama os ha ganado!
Ser y Athena