Si hayas un camino sin obstáculos, quizás no te lleve a ninguna parte.
Que el camino gira y se va perdiendo
y los pasos que van no dejan huella
porque hay otros que en ellos hacen mella
y en su anónimo andar se van hundiendo.
Y la prisa del camino está haciendo
que sea del polvo nuestra querella
por nublarse con su nube esa estrella
que creímos nos iba conduciendo.
No seguiremos ya más camino
que aquél que sepamos que siempre llega
a marcar la huella de nuestro destino.
No habrá más dádiva ni más entrega
adiós a la senda de lo mezquino
seremos parte del que nos sosiega.
Athena